Fracasó Neoliberalismo costarricense
Cuatro gobiernos de la Unidad y tres de Liberación Nacional, todos inspirados en modelos neoliberales, conducidos por el llamado “ consenso de Washington” y guiados bajo el patrón de hacer un estado débil y un mercado fuerte, lograron que la riqueza aumentara gracias al crecimiento de las exportaciones, pero a su vez generaron más mayor concentración de esa riqueza, una mayor pobreza y el estancamiento del país.
Sin duda que el XI Informe del Estado de la Nación es claro y tajante: los salarios mínimos actuales son similares a los de 20 años atrás, el aumento del numero de victimas por las violencia social ha sido sostenido en ese mismo periodo y la pobreza no disminuyó ni un ápice sino que más bien aumentó al 36% de los hogares, dentro de los cuales un 21%, más de un millón de personas, ni siquiera satisfacen sus necesidades básicas.
No hay ni que discutir, el modelo al que apostaron los dos grandes partidos fracasó como ha sido la tónica en casi todas las naciones latinoamericanas y ahora, aunque sigan pensando igual, tienen la obligación de mirar hacia otros modelos de desarrollo para que este país no caiga en la violencia social y el desconcierto.
El informe deja claro que ninguno de los aspirantes a la silla de Zapote tiene el liderazgo suficiente para conciliar a todas las partes y, según nuestro criterio, en el caso de la mayoría de ellos, mucho menos para cambiar el rumbo ya que su pensamiento no solo sigue la pauta del neoliberalismo sino que tiende a consolidar la idea que se debe seguir debilitando al Estado en beneficio del mercado, lo que en lo único que se mejoraría es en rellenar aun más los bolsillos de ese 10% de ricos que gozan de casi toda la riqueza nacional.
Es hora de recordar el pasado. La inversión en obra pública generó, hasta 1978, empleo y desarrollo, la inversión en desarrollo social y educativo, hasta 1978, nos diferenció del resto del subcontinente, hoy la política de los PAE, de la privatización y del fortalecimiento del sector privado estrujó el combate a la pobreza y no permitió la transacción social que el país requería.
Carazo, Monge, Arias, Calderón Fournier, Figueres Olsen, Rodríguez Echeverría y Pacheco, fracasaron con sus propuestas y hoy deben ayudar- todos ellos y en especial don Oscar que se proyecta como el próximo presidente según las encuestas de opinión- a cambiar el modelo y su pensamiento, que hasta ahora sigue siendo el mismo con el que fracasaron en el pasado.
Hemos empezado a comernos nuestro futuro, señala el Informe y si por si no entendemos que esta diciendo, es que le estamos poniendo una guillotina a la juventud del país, a nuestros hijos y nietos, heredándoles una Costa Rica pobre y amañada.
Dejemos de engañarnos, evitemos que nos sigan engañando: en este periodo de los últimos veinte años, a costa del esfuerzo y sacrificio de las y los trabajadores costarricenses y de la herencia que nos legaron los héroes del 48, un pequeño grupo hizo mucha plata y un gran numero de familias hoy viven en la miseria y el temor del futuro.
Es hora de decir la verdad, es hora de decirle al PLN y al PUSC que fracasaron en el pasado y que tienen una linda oportunidad de rectificar, de cambiar de pensamiento e iniciar una nueva revolución- ahora en democracia- volviendo sus ojos al estado solidario, al estado fuerte e interventor, al estado empresario, que tanto Calderón Guardia como Figueres Ferrer impulsaron. Sí, como lo están leyendo, porque la historia es la única que no miente; mientras estuvimos con ese modelo de desarrollo al que hoy le dicen algunos el modelo de las cavernas, el país estuvo bien y cuando ustedes políticos de turno de los últimos veinte años prefirieron el modelo neoliberal, lo único que lograron fue lo que hoy nos dice el Estado de la Nación: que la casa está deteriorada. Para que más palabras….