Más sobre el ICE de "algunos costarricenses"
Rafael Carrillo
Exregulador general
El ICE continúa generando e importando gran cantidad de energía térmica a costos muy altos. El año entrante proyecta gastar un monto mayor que en el 2005, a financiar con aumentos de tarifas, y para el 2007 ese gasto tendrá que ser todavía mayor.
Por atrasos en el Proyecto Térmico Garabito y por no poder realizar el Proyecto Hidroeléctrico Pacuare, la Directiva del ICE escogió el Proyecto Balsas contra la opinión de sus ingenieros.
Si tampoco pudiese realizar dicho proyecto y al no contar con una alternativa hidroeléctrica en el nivel requerido de planificación, tendría que construir otra planta térmica, mientras recurre a la importación de plantas térmicas móviles a costos aun mayores.
Mientras tanto, prevalece la irracionalidad. Existen plantas de generación privada que ofrecen al ICE energía a costos muy inferiores y hay una larga fila que espera concesiones para operar o para construirse. Pero ninguna de esas posibilidades parece ser aceptable para quienes toman las decisiones. Las plantas hidroeléctricas privadas continuarán cerrando sus puertas conforme venzan sus respectivos contratos o concesiones.
Además, el proyecto de fortalecimiento del ICE se opone a toda nueva concesión para generación eléctrica privada, y la posibilidad de participar en proyectos de generación hidroeléctrica que se abre a las cooperativas y empresas de servicios eléctricos está sujeta a que solo le vendan al ICE.
Un código de ética aprobado recientemente por la Junta Directiva del ICE establece una sanción -que podría ser el despido- al funcionario que divulgue información de la institución. No me pregunten cómo averigüé lo que hoy afirmo.
Publicado en La Nación, 5 de noviembre de 2005